Domingo a mediodía, me despierto de un sueño reparador aunque interrumpido por algo que me perturba. "¡No culpes a la noche.. no culpes a la playa!...", canta una señora rompiendo los tímpanos de los incautos que se atraviesan ante los nada melodiosos acordes musicales que salen del micrófono de un karaoke en una fiesta a un par de cuadras de mi casa. "¡No culpes a la lluvia... será que no me amas!...", qué pensaría el mismísimo Luis Miguel si escuchara aquél crimen musical. ¿Uno qué culpa tiene? Me meto al baño y espero a que el agua comienze a salir caliente para regularla con la fría, mientras tanto a lo lejos el suplicio vuelve. "Nada, nada, nada... para tí no tengo amor, no tengo amor ni tengo nadaaaa!...", ahora con el "Juanga". A esa mujer nadie la ha desengañado de que su voz no dulce es como la miel, ella insiste en turbar el silencio. A veces me da pena ajena pues ella se ve que le mete feeling, casi me la puedo imaginar: sin ver las letras en la pantalla del karaoke sino hacia el público masoquista, con una mano sosteniendo el micrófono y con la otra al aire con los dedos extendidos, cerrando los ojos como metida en su papel y vibrando un poco la voz, cualquiera diría que hasta está concentrada en lo que hace. Tal vez sea la convención anual de sordos o algo así porque nadie en su juicio soportaría más de una canción. Y así se aventó un repertorio bastante surtidito, pasando por salsa, baladas, norteñas y cumbias. "¡Devórame otra vez!", continúa ella y yo me dipongo a cerrar las ventanas de mi cuarto y luego salir de la casa. Al principio me divertí un poco pero no vaya a ser que luego me guste, aunque debo reconocer que he escuchado peores casos. ¡No puede ser, ahora están dos señoras cantando de Timbiriche!, "Tú y yo somos uno mismo, uooh!", no me extrañaría que después cantaran una de Paquita la del Barrio o de Pimpinela.
28 noviembre 2004
25 noviembre 2004
Mi primer oso (que recuerdo)
Seguramente tuvo otros, pero mi primero oso (que recuerdo) fue cuando iba en la primaria. Era en un evento de esos que se hacen al finalizar el año cuando entregan papeles, diplomas y reconocimientos a los alumnos. Trataré de hacer un poco de memoria (está dañada pero algo he de recordar). Fue en un auditorio y lo que venía era la entrega de diplomas de no sé qué, el maestro de ceremonias iba nombrando a los niños y éstos subían donde estaban las maestras y directora, todas eran monjas con sus faldas largas y su piel sin gota de maquillaje, el protocolo era ir con la monja, tomar el reconocimiento, darle la mano y luego irse a formar junto a los otros niños viendo de frente a los padres de familia con su papelito en la mano. Pero yo creo que estaba distraído o no me di cuenta de esto y cuando dijeron mi nombre por instinto fui a donde me hablaban y fui directamente a saludar al maestro de ceremonias. Se me hizo raro escuchar unas risillas por ahí y luego me hacían señas que no entendía por lo que el que me nombró me dijo que tenía que ir a recoger mi diploma primero y que tenía que saludar a la maestra. Y pues ya me regresé y seguí con el protocolo y me formé con los otros niños.
¿Y luego?
Que si los agentes asesinados en Tláhuac, que si el presupuesto de egresos de México del 2005, que si el "Peje" dijo ejto o lo otro, que si el nuevo disco de U2, que si lo Tiburones Rojos perdieron, que si en la parodia o en otro rollo salió no sé quién, que si están regalando boletos para el concierto de Green Day, que si en Europa y en España se fuma más cannabis que nunca, que si hoy amanecimos a 10°C en Monterrey, que si esto o lo otro, que lo otro que aquello, ¿y luego?...
24 noviembre 2004
Aromatizante de piña colada
Mi coche aún huele un poco a Clight de piña colada. El domingo pasado lo llevé a lavar después de como dos semanas de no lavarlo yo mismo porque el tiempo no estuvo muy favorable, y creo que el chavo se excedió con el aromatizante. Pero ya ahorita huele muy poco y ahora puedo manejar con las ventanas arriba sin que me ardan los ojos o me asfixie con el aromatizante de piña colada.
El lunes estuve un poco raro porque la noche anterior tuve una conversación en la que me di cuenta de algo que me sacudió, no lo esperaba, no lo imaginaba. Primero fui "regañado" (y con razón) y luego se aclararon unos puntos. Me sentí mal porque nunca pensé que el punto tratado sería motivo de "conflicto".
En el trabajo me piden que documente muchas cosas que no sé muy bien por dónde entrarle, además que no me gusta documentar mucho que digamos pero alguien lo tiene que hacer. También tengo que aclarar y delimitar los dos roles que tengo en el trabajo.
El lunes estuve un poco raro porque la noche anterior tuve una conversación en la que me di cuenta de algo que me sacudió, no lo esperaba, no lo imaginaba. Primero fui "regañado" (y con razón) y luego se aclararon unos puntos. Me sentí mal porque nunca pensé que el punto tratado sería motivo de "conflicto".
En el trabajo me piden que documente muchas cosas que no sé muy bien por dónde entrarle, además que no me gusta documentar mucho que digamos pero alguien lo tiene que hacer. También tengo que aclarar y delimitar los dos roles que tengo en el trabajo.
22 noviembre 2004
¡Covers y más covers!
Este es un post ya por no dejar de escribir algo. No sé si se pusieron de acuerdo o si haya sido coincidencia, pero últimamente como que a los grupos se les acabó la inspiración o simplemente sacaron discos por no dejar de vender.
Y no es que ese recurso no lo use, pero ahora todo el mundo quiere sacar discos "tributo" o de "covers". Por ejemplo, fui al Mixup y estaban los discos de Molotov, Moderatto, Moenia y hasta el de Fey, todos con canciones viejas en su versión "moderna". No cabe duda que ahora los músicos no están inspirados.
Y no es que ese recurso no lo use, pero ahora todo el mundo quiere sacar discos "tributo" o de "covers". Por ejemplo, fui al Mixup y estaban los discos de Molotov, Moderatto, Moenia y hasta el de Fey, todos con canciones viejas en su versión "moderna". No cabe duda que ahora los músicos no están inspirados.
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