17 marzo 2007

Decir adiós

¿Cuántas veces no hemos tenido que decir adiós a algunas personas? A algunas literalmente, en persona, por teléfono y hasta por medios electrónicos, a otras mentalmente y en silencio. Porque siempre es bueno darse cuenta cuándo es necesario terminar con esas relaciones que no llevan a ningún lugar, a veces unidireccionales la mayor parte del tiempo, a veces que hacen daño. Hay que decidirse a cortar de raíz aquellos medios que podrían permitir buscar de nuevo a aquellas personas que no quieren ser buscadas, a aquellas personas a las que ya no encontramos motivos para que sean buscadas.