06 diciembre 2004

¡Ay dolor, ya me volviste a dar!

Basta con revisar cuáles son nuestras canciones favoritas para darnos cuenta el cómo nos gusta sufir. Nos gusta recordar que hay una herida y que a pesar de decir que ya cicatrizó, insistimos en arrancarnos las costras e incluso hasta le soplamos para que arda más (algunos son más salvajes y hasta le echan sal y limón).

Los éxitos de la mayoría de los grupos de cualquier género, sea de rock o de norteñas, sea de pop o de cumbias, tienen que ver con el dolor. Ahí tenemos al Son del Dolor de La Cuca, El Rey de José Alfredo Jiménez, Se Me Olvidó Otra Vez de Juan Gabriel y Cómo Te Voy A Olvidar de Los Ángeles Azules, entre muchísimas otras más que si me sigo creo que podría crear un blog especializado en el tema.

Coincido con la participación de Germán Dehesa en la película Cilantro y Perejil, a los mexicanos nos gusta sufrir y tenemos una cultura muy arraigada para el dolor y su disfrute. Me gustaría transcribir sus diálogos en esa película pero no los encontré en Internet, son muy divertidos.

Hace tiempo yo le preguntaba a alguien por qué le gustaban las canciones de Enrique Bunbury y me dijo que porque se sentía identificada con sus letras. Yo le dije que no me las sabía todas pero sí cantaba el coro de algunas, aunque no me "llegaban" tanto, y me respondio: "se ve que no has vivido, no has sufrido", y tal vez tiene algo de razón.

A veces ya no sé si envidiar el sentimiento de dolor amoroso colectivo para estar en "sintonía" o mejor quedarme con la duda, aunque ahora caigo en cuenta en que en mayor o menor medida he sufrido un poco. Recuerdo que sufrí cuando una tipa me dijo que no quería andar con nadie y a la semana prefirió a otro en lugar de a mí (clásico), sufrí cuando esa niña en secundaria me dijo por teléfono que ya no nos podíamos seguir viendo (por teléfono!, eso me recuerda a Temblando de Hombres G), después de que le había invitado refrescos a la salida por varias semanas yo me había creado la ilusión, sufrí cuando me di cuenta que en realidad no era tan especial para alguien, en fin, no es mi intensión explicar a detalle todo esto.

Y es que cuando estamos en el ojo del huracán todo es sufrir, como que nos ponemos nuestros lentes especiales con filtro de sufrimiento integrado. Vemos unas galletas de animalitos y ya nos queremos cortar las venas, le quitamos el alambrito al pan bimbo y nos acordamos del día en que te preparó un sandwich, o sea, la cosa es asociar, recordar y sufrir a como de lugar.

Espero que nadie se sienta agredido por estos comentarios al aire que no tienen por qué ser ciertos, ni quiero decir que en este momento tengo un "mal de amores" ni nada por el estilo, sólo me acordé porque a la hora de la comida salió el tema. Si quieren mayores referencias pueden consultar con su artista favorito.

Hasta Belinda tiene sus rolitas de ardilla. Veamos.

No es un adiós, aunque lo nuestro se acabó, lo lamento, y lo peor no soy yo sino tu nuevo amor! Tu decisión no la entiendo, es un error, yo nunca te miento. Es muy nice, si hay luz es fea como avestruz! Ya verás, no te preocupes, al final yo ganaré. Esa boba niña nice, muchas como ella siempre hay, piensa que es un placer que caigas en su red, yeee. Esa boba ñina nice... (pobre boba niña nice!!). En el salón, no me haces caso, tú solo estás pendiente de ese trapo. No se tú pero yo le quitaré su disfraz. Ya veras, no te preocupes, al final yo ganaré. Pobre niña nice... te arrepentirás, ya verás. Dile adiós a tu novio, yea!

Por otro lado veamos un poco de nuestra querida Paquita La Del Barrio, tributo al odio por los hombres, ella no se anda con miramientos ni se anda entre las ramas. Veamos.

Rata inmunda, animal rastrero, escoria de la vida, adefecio mal hecho. Infra-humano, espectro del infierno, maldita sabandija, cuánto daño me has hecho. Alimaña, culebra ponsoñosa, desecho de la vida, te odio y te desprecio. Rata de dos patas, te estoy hablando a tí, porque un bicho rastrero aún siendo el más maldito comparado contigo se queda muy chiquito. Maldita sanguijuela, maldita cucaracha que infectas donde picas que hieres y que matas. ¡ME ESTAS OYENDO INÚTIL HIENA DEL INFIERNO CUANTO TE ODIO Y TE DESPRECIO!

4 comentarios:

marispy dijo...

jajajjaa, qué no sabré yo sobre paquita la del barrio... me estás oyendo, inútil???

Jerry dijo...

Woow, para mi Paquita la del Barrio es la neta del planeta, sus canciones me encantan, porque aunque digan que son duro y contra nosotros, me parece que son perfectamente adaptables para una mujer ingrata también, en verdad que si un día me dijeran a que mujer del medio artístico quisiera hacer mia, eligiría a Doña Paquita, con todo respeto, no me juzguen, es mi sueño erótico, jajajaja, se ve que ha de ser fuego en la cama, es en serio.

Un abrazo Aldo, me dió gusto verte aunque fuera desde el auto de Marispy.

Jerry :)

Soozking dijo...

Hola Aldo

Es que las canciones de desamor son las mejores, la nostalgía, el resentimiento, la agonía son losestadoscreativos por excelencia. Las canciones felices son para bailar, pero las tristes te llegan y por lo tanto tienen asegurada la entrada a la lista de canciones célebres o ya de perdis a la del Top Ten. Ejem: las de Tiziano Ferro ;P

Alice dijo...

Para mi cada canción me pega por temporadas, temblando me recuerda a la navidad pasada donde fui con el objeto de mis amores (amores no correspondidos) y juro que esa cación fue como la predicción de como iba a ser todo este 2004.
Pero más aun la de invitable de shakira "seguir amandote es inevitable". No saben cuántas veces este uei después de romper mi corazón me pidio ayuda, y lo hice pensando eso, que es inevitable...
De cualquier modo, doy un dedito de la mano por tener una relación de no sufrir, ya sufri, ya pasó, lo que sigue