22 enero 2004

Aroma y prompt

Cerré los ojos y no pude evitar recordar ese tu aroma tan peculiar. No el de tu perfume nuevo que también me mata, sino el olor sólo tuyo detrás de tu cuello y el de todo tu cuerpo. No pude evitar recordar aquellas interminables caricias en tu rostro ni tus manos agarrándome el cabello. Lo primero que veo son tus ojos muy de cerca y sin parpadear y yo dejando mis labios pegados con los tuyos sin besarlos con la respiración agitada, cerrando los ojos unos segundos y recorriendo un camino de pequeños besos de tu boca hasta tu oreja para luego tu evitar que ahí me quede. Mantengo los ojos cerrados y vienen escenas de otros momentos más. No pude evitar recordar esos lunares en tus afilados brazos, tus uñas sin puntura, tus pequeños aretes, los masajes en tu espalda. Ahora se me impregna tu nuevo perfume y recuerdo lo bien que se siente de estar sin decir nada y verte llevarte tu dedo a tu boca, como queriéndo morderlo, y robarnos tramposamente algunos besos. Abro los ojos y vuelvo a la realidad un tanto pesada después de la comida, frente a una pantalla negra y letras verdes con el cursor parpadeando.

Querido diario

Hoy tengo la sensación que las cosas se comienzan a acomodar para bien. Sé que tengo muchas cosas pendientes, cosas personales, laborales, familiares. Pero me siento tranquilo y no estoy preocupado por lo que vaya a pasar. Claro, tampoco estoy en un plan de dejar todo como está y esperar a ver qué pasa. A mis 25 años a veces siento que he perdido mucho tiempo postergando cosas y limitándome en otras. Tiene tiempo que tengo ganas de reir hasta llorar y también de llorar hasta reir. Pero también sé que todos vivimos la vida a diferentes ritmos, diferentes tonos, melodías, tiempos, compases, diferentes canciones, estilos, distintos volúmenes. Querido diario, hoy, como muchos otros días, no supe qué escribirte. Muchas veces te escribo pensando en que alguien más te leerá, y eso me hace cambiar un poco la forma en la que te escribiré. Otras veces en realidad no te estoy escribiendo a tí, si no a alguien más, pero también tengo que omitir ciertos detalles. A veces me olvido de tí e intento escribir algo "interesante" esperando ilusamente generar comentarios. Nunca tuve un diario personal al que le platicara cómo me había ido en el día, qué había hecho, qué había aprendido, a quién había conocído o cómo me sentí o qué pensé durante el día. Tal vez a nadie le interesa, cosa que en realidad no me preocupa, y te escribo para poder recordarme después. Siempre me ha costado algo de trabajo escribir pues busco mucho acomodar las palabras y a veces hilar las frases.

Hoy 22 de Enero comienza el primer día del año 4701 en el calendario Chino. Interesante. Ayer fue Luna Nueva y el próximo 6 de Febrero es el cumpleaños de mi hermana Jessica y ese día será Luna Llena. Como bien sabes, me encantan las lunas llenas. Esta semana tuve la guardia en el trabajo y tengo que llevar conmigo el celular de la guardia a todos lados. Hasta ahorita no me ha ido tan mal y espero que el celular no me despierte de madrugada este fin de semana. Los días se me han pasado rápido ahora que he tenido un poco más de trabajo. Ya no me he hecho de comer y sigo sin vajilla pero pronto tendré una.

El fin de semana pasado fue un fin de semana inolvidable, medio extraño y un tanto alucinante. Algo muy padre fue que por primera vez fui a gringolandia, a McAllen. Ir de shopping puede llegar a convertirse en casi un deporte extremo. A las mujeres les encanta, cosa que aún no comprendo del todo pero intento aprender de sus enseñanzas. He recibido mucho entrenamiento por parte de mi hermana en ese sentido que me han dicho que yo podría tener una certificación de eso. Pero obviamente el ritual de las compras es algo que yo creo fue hecho para las mujeres. Por alguna extraña razón las horas pasan más rápido de lo normal y el cansancio se olvida, las mujeres quieren ver y probarse de todo aunque no se lo vayan a comprar y a veces ni siquiera les quede, pero son felices de verse en el espejo con ropa nueva. Aún no lo comprendo del todo pero me imagino que es como si fuera una droga legal para ellas. Acepto que me está gustando ese rollo de ir de compras pero no estoy del todo enviciado. Mientras tanto, sigo aprendiendo de las expertas.

20 enero 2004

Dos canciones del disco Lotofire de Ely Guerra

Dos canciones del disco Lotofire de Ely Guerra que tal vez comienzan a tomar sentido. Para tí.

Mejor Me Voy

Mejor me voy
explicando bien
a falta de precisas conclusiones
te diré de corazón
lo que puede haber
en esta relación
que se ha formado sin querer

Sin querer te fui cediendo
una y otra más mi tiempo
y es que tú y es que yo
tenemos
algo en común.

Mejor te voy ubicando bien
no es que yo quiera
imponer mi espacio
pero se de corazón
que hay que establecer
los límites que pueden acercarnos
sin querer...


Abusar

Sólo es sutil necesidad
por compartir lo que siento.

No quiero abusar
del tiempo que me das
no quise acaparar
tu vida con mi afán

Sólo es la sensación
de aflojarme en tu cariño.
Te he de pedir mi corazón
paciencia para mí.

15 enero 2004

Mi oscuro pasado

Todos tenemos un oscuro pasado, o al menos, ciertas cosas que nos gustaría ocultar y no muy gratas. Aunque lo ocultemos muy bien tarde o temprano saldrá a la luz ya sea porque a alguien que lo conoce se le salió, o de plano uno mismo soltó la sopa en un paroxismo de abyección (esta frase de Aldous Huxley en Un Mundo Feliz me encanta pues hasta la fecha no me queda del todo clara) nos mostramos cual libro abierto, ya sea por un arrebato de confianza o por una borrachera de fin de semana (eres como mi hermano(a)... saluuuuud!). Aunque dicen que esto puede ser perjudicial pues ya saben de qué pie cojeas o por dónde te podrían chantajear o incluso hasta atacar, finalmente uno sabe qué y a quién le dice su "oscuro" pasado que aunque realmente no en todos los casos el pasado es tan "oscuro".

Yo era fan de Caló (ponte atento ya!). Y no me duele aceptarlo pues en ese entonces no tenía (más bien no conocía) muchas opciones y me hizo ampliar mi abanico musical - e incluso llegué a comprar un cassette de Locomía (rumba-samba-mambo! méndigos maricones). Llegué incluso a ir casi todos los viernes al mercado-sobre-ruedas que llegaba a mi ciudad natal para ver si ya había llegado material nuevo de Caló y llegué a comprar los remixes de La Taquiza y El Planeta. También escuchaba algo de Vanilla Ice, MC Hammer, Technotronic y similares. Vamos, eran las épocas en donde los medios nos inundaban con rap y tecno, y luego uno adolescente-puberto-altamente-influenciable. Pero bueno, gracias a mis influencias de aquél entonces pude tener puntos de referencia y cuando conocí otros géneros y grupos pude saber lo que realmente era bueno y me gustaba (bendita sea la variedad). También me tuve que chutar muchas canciones que escuchaban mis papás en ese entonces. Estuve a 5 palabras de tararear coros de Amanda Miguel. De las que sí no me quejo son las grandes canciones del príncipe de la canción, nuestro querido José José que la verdad yo creo que ya es todo un ícono musical de muchos convivios etílicos de varias generaciones (saluuuuud!).

A pesar de que pasaba horas jugando con mis muñecos de GiJoe, StarWars y He-Man, no podía escaparme de jugar con mi hermana y sus Barbies pues siempre nos gustó estar juntos y no hay mucha diferencia de edades. Obviamente siempre utilizé a mis muñecos o en su defecto, al mentado Ken, y yo era el padre de familia, el doctor, el chofer, o el ratero - nunca se me ocurrió haber sido un amante pasional de la Barbie Roquera o un novio cachondo de Stacy Malibú. Mi hermano mayor y yo solíamos jugar a las luchitas, siempre me ganaba y terminaba chillando ante la impotencia y el coraje de verlo reirse de mí por su victoria, pero luego de un rato todo seguía como si nada.

Dice mi prima Liliana que yo era racista de niño y que me ponía serio y no me gustaba que me cargaran o besaran si era alguien moreno(a), no sé por qué, pero ni modo que haya sido genético, en fin, lo bueno es que no recuerdo eso y que no me quedé así. También reconozco que era rencoroso y todo me lo guardaba hasta que finalmente explotaba y recurría a la violencia o agresiones verbales, claro, a escala infantil. Era muy enojón y casi podría decir que un neurótico anónimo en potencia. Ahora creo que ya no soy así. Me he vuelto bastante tolerante y no me quedo con rencores pero no al grado de ser tan dulce como Winnie Pooh. Y deben haber por ahí otras cosas que ahora no recuerdo y/o no vienen al caso. Tal vez en otra ocasión.

14 enero 2004

¿Quién anda chípil?

Dicen que hoy es un día triste. Y no los culpo. A pesar de que no hace demasiado frío y no está lloviendo, parece que el ambiente tiene un nudo en la garganta y está a punto de ponerse chípil. Pero la verdad todo depende del cristal con el que se vea, ya lo dice el dicho. Puede ser porque ayer fue el tan temido y supersticioso Martes 13 o de plano como dice Germán Dehesa en su artículo de hoy titulado Cuando andamos chípiles, "Enero es el mes nacional de la chipilencia.".

Pero hoy no me siento triste y tiene varios días en los que no me he sentido así. Yo me he sentido muy bien, contento, animado, feliz. En ocasiones he escuchado que también usan la palabra chípil como sinónimo de consentido o mimado. En Tabasco cuando estás así te dicen que estás checho, achechado o cuando lloras mucho, eres un chiqueón.

Es hora de la comida y comeré algo que hizo yo, carne molida. También traje arroz (hecho en microondas) y frijoles (de lata). A ver si ahora sí le tomo el gusto a cocinar. No es por nada pero me quedó muy rico todo :P.