24 enero 2005

Cosas del destino

No hablaré de sexo, música, informática, economía, sociedad, cultura, trabajo, escuela, problemas, éxitos, familia, amigos, productos, historia, política o blogósfera.

Hablaré sobre el destino, ¿qué será lo que me depara?, ¿dónde estaré exactamente dentro de un año?, ¿qué estaré haciendo?. Y no tiene nada que ver con que acaba de comenzar el año ni con las metas y propósitos que aún no he definido ni escrito.

A mí siempre me ha llamado la atención el tema y lo relacionado con el Destino, no en valde así titulé este blog. También soy de la idea que de alguna forma todo está relacionado con todo y que muchas veces no percibimos esa inmensa conexión entre las personas y sus actos, entre sus decisiones y las que ya estaban "destinadas".

También creo que las decisiones estás estrechamente relacionadas con lo que llamamos destino. Estamos bombardeados por todos lados por la cultura de "si yo hubiera hecho esto, entonces tal vez hubiera pasado esto otro", o de finales alternos en las películas como el "what if?..." de Epidemia (28 Days Later) o finales alternos de videojuegos basados en sus decisiones.

La cosa es que en la vida real nunca sabremos que habría pasado si hubiéramos tomado ésta o aquella decisión y muchas veces creo que hay cosas que nos tienen que pasar, buenas y malas, para que aprendamos de nuevas experiencias, al final de cuentas creo que de eso se trata, de aprender y en base a eso tomar más decisiones lo cual va marcando nuestro destino y muchas veces el de otros.

A veces uno se aferra a hacer su propia voluntad, a hacer lo que uno quiere a como de lugar, en ocasiones uno está renuente a escuchar las señales que van apareciendo en el camino, no las queremos ver, puede ser normal porque no logramos alcanzar a percibir la dimensión de las cosas.

¿Te has preguntado por qué estás donde estás el día de hoy? algunos lo llamamos destino (a donde me lleve el destino), otros los llamamos serie de decisiones (tanto las propias como las ajenas que a veces ni nos damos cuenta), en fin.

Creo que es bueno después de cierto tiempo re-evaluar los motivos que nos hicieron llegar al punto en que estamos viviendo este día. De volvernos a hacernos preguntas como ¿realmente me gusta lo que estoy haciendo/viviendo? Y en base a esas respuestas tomar más decisiones y si se llegara a requerir, tomar decisiones y arriesgarse. Total, nadie tiene asegurado nada en esta vida.